Por mucho que digan que la clave de una relación está en la comunicación sincera, sabemos que en nuestra vida hay muchas mentiras, y más en nuestras relaciones de pareja. No estamos hablando de mentiras gordas, sino de esas mentiras que todos saben que no son verdad. Que ni siquiera los hombres se creen, pero hacen que se lo creen.
- No me pasa nada
¿En qué mundo alguien se traga eso de “No me pasa nada”? En realidad, nos referimos a cualquier frase que tenga la palabra “Nada”: “no es nada”, “no me pasa nada”. Da igual a qué se refiera, en realidad es algo, y muy gordo, así que no hagas como si no te lo creyeras, porque luego al final será peor.
¿Qué es lo que pasa en realidad? Cuando una mujer dice que no le pasa nada, puede que no quiera preocupar a los hombres, pero sobre todo, lo que quiere es que su chico haga algo. El más mínimo abrazo, la frase más inocente, como un recordatorio de lo mucho que la quieres, puede servir para animarnos, o por el contrario, hacer que explotemos y ya sepas qué es lo que en realidad nos pasa.
- “Tu amiga es muy mona”
En realidad, puede que esta frase sí que sea verdad, pero está incompleta. La frase completa sería: “Tu amiga es muy mona, ¿te la has tirado?” Porque es de esas cosas que a las mujeres nos gustaría saber, aunque no lo tenemos claro. En realidad, también intentamos con esa frase, a darte un poco más de bola para que nos cuentes un poco más de ella.
Pero ls hombres no son estúpidos, y no van a decir a la primera de cambio que sí que tuvieron algo con ella. También es un error decir “¿ah, sí? No me había fijado”, porque eso tampoco se lo cree nadie. Una de las soluciones básicas a esta pregunta trampa es hacer referencia a los defectos de tu amiga en particular. Como por ejemplo, que es lo que tiene para compensar su antipatía, o puedes aclararle que tiene un novio mucho mejor que tú, aunque no lo pienses.
- El tamaño no importa
Bueno, es de esas frases que tienen matices. Existe un documenta de un hombre al que le rechazó su prometida en matrimonio, básicamente porque tenía el pene pequeño, y por eso recorría mundo en busca de soluciones. En realidad el tamaño no e que importe, si es qeu es o demasiado grande, o demasiado pequeño
No nos engañemos, porque no importa a no ser que la diferencia sea muy , pero que muy grande. Y en estos casos, lo s problemas que pueden derivar de esto, sí que suelen ser importantes, así que más que nunca, merecemos una comunicación plena, para ver si tiene solución o no. Porque eso de los alargadores y toda la parafernalia puede que no sea una solución correcta.
- No soy celosa
Una de las mentiras más viles que existen. No queremos caer tampoco en el tópico de “si no estás celoso es que no me importas”, pero sí que es cierto que normalmente, cuando una persona dice que no es celosa, es porque quiere dárselas de listilla, o simplemente no queremos dar esa imagen de persona que haría cualquier cosa para que te alejases de todos tus contactos, amigos y familiares.
Eh, que puede que no se de tampoco ese caso tan extremo, pero sí que es verdad que nos ponemos algo tontas con esto de que tu amiga es muy mona, porque no nos gusta pensar que hay algo que las demás tienen y que nosotras no. Por eso, lo mejor que puede hacer un hombre en esta situación es decir que un poco de celos no hace daño. Pero matizando mucho ese poquito.
- No quiero ser una mujer florero
Es una mentira, por una razón muy simple: las que de verdad no queremos ser mujeres florero, no vamos diciendo eso por ahí. Las otras, lo único que hacen es justificarse para no parecer una inútiles empedernidas. Si te dicen eso alguna vez, hombre, lo que debes hacer es preguntar por sus planes de futuro.
No nos referimos a los planes que puede tener ella contigo, ya que seguro te saldrá con algo de eso, sino que preguntes por lo relacionado con su propio futuro: aspiraciones, sueños, y que tengan que ver con su profesión. Ahí puedes ver lo que realmente vale como persona, y como profesional, y verás si de verdad no quiere ser una mujer florero o te está mintiendo.
- ¿Qué quieres hacer?
Da igual lo que digas, muchacho, porque ya teníamos desde hacía tiempo pensado lo que queremos hacer, la película que queríamos ver, y el sitio que queríamos visitar. Así que, que te preguntemos eso, es una mera formalidad, para hacerte pensar que te tenemos en cuenta. Eh, sí, ella te tiene en cuenta, pero mejor si hacemos lo que de verdad quiere.
No quiere decir que siempre tengamos que tener la razón, ni hacer lo que nosotras queramos. Es cuestión de saber negociar, y luego tener razón ambos. Así, por ejemplo, podemos decir: “Sí, podemos hacer esto, y luego….” y lo completamos. Así luego también podéis decir que tenéis algo de iniciativa.
- ¿Me dejas tú móvil? No tengo batería
No hay nada que haga que le brillen los ojos a una mujer, como el móvil de su pareja. Es como un cofre escondido en el fondo del mar, con su tesoro. Por eso, nos gustaría saber los secretos más truculentos que podemos encontrar en esa vieja joya, y ponemos excusas tan tontas como que nos hemos quedado sin batería, para tener un par de minutos de cotilleo puro.
Aquí deben sonar las alertas: algunas mujeres somos celosas y cotillas, pero muchas tenemos claro el concepto de privacidad, así que si ella invade tu intimidad, aunque no tengas nada que esconder, deberías limitarla un poco, no vaya a ser que se acostumbre a ese tipo de permisos, y controle todos tus movimientos. Hasta ese punto no, perdona.
- Haz lo que quieras
Puede ser el fin de una discusión, pero en realidad, lo que quiere decir es “Haz lo que yo te digo”. Puede parecer una tontería, pero no hacernos caso con una frase como esta, puede acabar mal, ya que nos dará la impresión de que te importa un pimiento nuestra opinión, y que al final vas a ir a tu aire porque no importamos a nuestra pareja.
Sí, somos demasiado fatalistas, pero este parece ser nuestro último recurso para llevar la razón. Si no lo conseguimos, empezamos a guardar el rencor para la próxima vez. Así de complicadas somos. No hay que generalizar, pero no debes creer que es verdad cuando decimos “Haz lo que quieras”, porque es lo menos sincero que puede haber en el mundo.
- Yo no soy así
Esta frase viene después de una gran discusión. Ya sea porque nos hemos dado cuenta de que nos hemos pasado, de que nuestro comportamiento ha sido de novia psicótica o celosa, o porque realmente queríamos decir eso. Puede ser una verdad a medias, en muchos casos. Puede ser que lo que queramos decir sea más bien: “yo no soy así, soy peor”.
¿Cómo enfrentarnos a esa frase? No es muy sencillo, puesto que acabamos de tener una pelea, y lo que hay que hacer es básicamente, tranquilizarnos, y tener un poco de empatía, dejando claro que de vez en cuando, muy de vez en cuando, solemos excedernos y decimos las cosas sin pensar, y eso es lo que intentamos cambiar.
- Nunca había sentido esto
Una mujer puede enamorarse muchas veces, y siempre dirá que nunca había sentido esto, que es la primera vez que siente ese tipo de amor, o que no había experimentado nada igual. No es que seamos de lo más mentirosas, sino que también lo hacemos por vosotros, porque no queremos que vuestro ego sufra.
¿O es que sería mejor decir “lo que sentía por mi ex era más intenso, pero tú eres más simpático? No, esas cosas no llevan a nada. Solo esperamos que cuando te digan una frase de estas, cualquiera, sea verdad. Aunque depende de ti también el hecho de creértelo, aunque eso lo tendrás que valorar tí mismo.
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