Aun sabiendo que no tienes vida,
envidio cada momento,
en el cual con dulzura y recelo
te acercas a él para robarle un beso,
lo acaricias con pasión,
mientras me invaden pensamientos de celo y culpa,
pienso en alejarme para que no puedas tocarlo,
pero así sólo dejaría de sentirlo cerca,
me sonrojo y quiero ser tú, solo por un momento,
pero luego sé que yo decido mantenerme lejos,
que el miedo me impide aceptarlo,
busco una forma de escapar,
de alejarte de él, y sacarte de mí,
al final solo aire nos separa,
pero yo lo siento como vidrio,
el cual corta todo tipo de esperanzas o sombra,
si tan sólo yo pudiera tocarlo como tú,
pero no puedo y por eso me quedo mirándolo,
como si él fuera todo y como si algún día el fuese a ser mío.

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